La vitoriana, de veintiocho años, la única en la historia que ha disputado cuatro finales olímpicas, fue octava en su despedida competitiva, el mismo resultado de Atenas 2004. Cid acabó por delante de Bulgaria e Israel. Con un total de 68.100 puntos. Era donde podía llegar la vitoriana, que sólo tuvo delante a gimnastas reputadas, respetadas por el jurado y para las que no hay fácil alcance.
"Yo quisiera seguir vinculada a la gimnasia pero no con las personas que en un momento dado han intentado frenar mi carrera deportiva. Desgraciadamente, ahora siguen en activo. Y yo prefiero hacer cosas que me den más satisfacciones que trabajar con toda mi alma para que mejore la gimnasia y no ver ningún resultado", dijo la gimnasta vitoriana.
"Los que en un momento no me apoyaron saben quienes son. Pero he querido retirarme en el lugar y el momento que yo quería", prosiguió Almudena Cid tras acabar su aventura olímpica en Pekín.

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