Partiendo por la calle nueve, pegado a la grada, Quiñónez se quedó atrás ya en el segundo obstáculo y no pudo mejorar sus marcas de las rondas precedentes.
Quiñónez era el primer español que disputaba una final olímpica de esta prueba en los últimos 24 años. Sólo el oscense Javier Moracho, séptimo en Moscú'80, y el barcelonés Carlos Sala, que obtuvo el mismo puesto en Los Angeles'84, habían disputado una final olímpica de 110 metros vallas.
Finalista el año pasado en los Mundiales de Osaka, Quiñónez se había clasificado para la final con su mejor marca de la temporada (13.40), a sólo siete centésimas de su récord de España. En la final hamarcado un tiempo de 13.69.
"He disfrutado de la final"
Jackson Quiñonez se ha mostrado triste con el resultado de la final -un octavo puesto-, pero, tras la carrera, ha asegurado que, por lo menos, "he disfrutado de poder estar en una final olímpica".
El atleta español, de origen ecuatoriano, felicitó a su amigo Robles nada más cruzar la meta y afirmó: "Da igual que hubiera estado Liu Xiang -lesionado en las eliminatorias-, hubiera ganado Dayron".

La amnistía fiscal del Gobierno se extiende al dinero en metálico
Ferrer acaba con el sueño de Granollers y accede a cuartos
El PP propone a Leopoldo González Echenique para presidir RTVE
Universidades comprometidas con el 'software' libre
La doble titulación o cómo lanzar un órdago al mercado laboral
38 mujeres denuncian haber sido víctimas del falso chamán
Los Beatles dominan las ventas de sencillos en los últimos 60 años
Fallece la musa catalana de Hemingway en 'Por quién doblan las campanas'




¡Sé el primero en hacerlo!