El chino Bao ha aceptado la nueva medición de la organización, que exige hacerlo seis veces en un día, tanto de pie como acostado, pero Stadnyk se negó. El ruso había sido nombrado como el hombre más grande del mundo debido a un informe de su médico.
Glenday indicó que Guinness ha pedido medir a Stadnyk desde 2004, cuando la organización supo de él, ofreciéndole enviar funcionarios a Ucrania o pagarle un vuelo a Reino Unido.
"Se le ha grabado diciendo que no quiere que le molesten. Básicamente no quiere la fama y publicidad que supone ser el hombre más alto del mundo", dijo Glenday.
Stadnyk, que vive con su madre en un pequeño pueblo en el centro de Ucrania, dijo el año pasado que no "necesita gloria. Sólo quiero una vida normal en condiciones normales".
Stadnyk entonces dijo que ve su altura más como un problema que una bendición, porque "el mundo está hecho para personas de altura media".
Por el contrario, a Bao le encanta la publicidad que conlleva el título y dijo estar "un poco apenado" cuando se enteró que lo había perdido a manos de Stadnyk, comentó Glenday.
Este pastor de ganado de la región de Mongolia Interior aún no se ha enterado de que oficialmente vuelve a ser el hombre más alto del mundo.
Su título se revalidará en la edición 2009 del Libro Guinness de los Récords, que sale el 17 de septiembre.
Guinness también ha nombrado a un nuevo hombre más pequeño del mundo con las nuevas reglas, He Ping Ping, que mide 74,61 centímetros y vive a unos cientos de kilómetros de Bao en la Mongolia Interior, señaló Glenday.




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