El bebé israelí que
había sido declarado muerto ayer por los doctores del hospital en que nació y que
volvió a la vida después de pasar varias horas en el depósito del hospital, ha fallecido finalmente.
La recién nacida, que se agarró a la vida a pesar de nacer a los seis meses de gestación y de haber pasado cinco horas en una cámara frigorífica, falleció en la incubadora en la que se encontraba desde ayer lunes.
Empezó a coger la mano de mi madre y vimos que abría la boca
El bebé, que pesaba tan solo 600 gramos, había pasado ya cinco horas dentro de una cámara de la
morgue cuando
sus padres se percataron de su movimiento. "La desenvolvimos y sentí que se movía. Al principio no nos lo creíamos. Entonces empezó a coger la mano de mi madre y vimos que abría la boca", dijo Faiza Magdoub, la sorprendida madre de 26 años.
La pequeña había sido declarada muerta varias horas antes, después de que los doctores del hospital Galilea Oeste, en el norte de Israel, tuvieran que provocar a la madre el parto, en su 23ª semana de gestación, como consecuencia de una hemorragia interna.
Aunque se ha dicho que la baja temperatura del depósito pudo ayudar a la pequeña a sobrevivir al ralentizar su metabolismo, el director del hospital tiene otra visión: "No sabemos cómo explicarlo. Pero cuando no sabemos cómo explicar algo, médicamente hablamos de milagro".
¡Sé el primero en hacerlo!