En un sorprendente anuncio que despertó una ensordecedora ovación, Lugo se comprometió a renunciar a su salario de presidente, equivalente a unos 4.000 dólares mensuales, dinero que considera pertenece a los más humildes.
'No me hará falta ese dinero', gritó sobre el escenario mientras el público no se cansaba de aplaudir, gritar consignas de apoyo al futuro presidente y ondear banderas paraguayas.
En su discurso buscó mostrar que en Paraguay habrá un antes y un después de su Gobierno. 'Ya no volveremos hacia atrás, ya nada será igual como antes. Miraremos al futuro con esperanza (...) Mañana comienza otra historia, mañana lo haremos nosotros, mañana ya es nuestro'.
Casi cuatro de cada 10 paraguayos vive en la pobreza, y la llegada de Lugo genera una fuerte expectativa en la población que espera una mejora en la situación social del país.
En un campo deportivo en las afueras de Asunción, sobresalieron las banderas con el nombre del ex obispo, que hasta hace tres años sirvió en una zona de extrema pobreza en el noreste del país y luego emprendió una meteórica carrera hacia la presidencia.
Lugo ganó las elecciones de abril con un 40 por ciento de los votos, rompiendo la hegemonía de más de seis décadas ininterrumpidas en el poder del conservador Partido Colorado, bajo la promesa de sacar al país sudamericano de la pobreza.
Al llegar al acto, saludó al público, pateó un balón de fútbol que le acercaron y se puso a los hombros una bandera paraguaya, mientras sonreía y levantaba su mano derecha con sus dedos en señal de victoria.
'Jura usted, Fernando Lugo Méndez, luchar por el pueblo, cumplir las leyes de la Constitución y trabajar con el pueblo', dijo uno de los organizadores del evento al presidente electo.
Lugo se puso de pie, se acercó al micrófono y gritó: 'Sí juro, hasta la muerte', despertando aplausos y gritos de apoyo.
Luego se paró en el medio del escenario mientras indígenas con instrumentos de percusión bailaban a su alrededor en una especie de 'consagración'.
Algunos de los asistentes también hacían flamear banderas con el rostro del guerrillero argentino Ernesto 'Che' Guevara y de Paraguay, mientras música folclórica del país inundaba el lugar.
Dijeron algunas palabras el vicepresidente cubano, José Ramón Machado, y otros líderes de movimientos sociales de países de la región, pero no estuvieron presentes en el acto los presidentes venezolano, Hugo Chávez; el ecuatoriano, Rafael Correa, y el boliviano, Evo Morales.
También sonó música caribeña mientras Lugo, vestido de pantalón y campera negra, aplaudía y cada tanto se paraba para recibir saludos o alzar bebés que le acercaban del público.
/Por César Illiano/.*.


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