La hija se ha negado a leer una sola letra mientras dure la campaña veraniega de fomento de la lectura. Hizo lo mismo durante la Feria del Libro.
A su edad ya no se le puede obligar a leer, lo que sí se puede es pedirle explicaciones, una razón. Todavía se puede, aún vive en casa, y eso, piensa la madre, da a los padres unos derechos y unas posibilidades de fijar las normas, sus normas.
La madre no entiende ni a su hija ni su discurso ni su enfado. A ella le parece estupendo que se hagan campañas y anuncios para fomentar la cultura y por supuesto la lectura. No comprende qué le pasa a la niña.
"Algo de chicos te pasa a ti", le dice a su hija, que se ríe al ver a su madre encender el televisor una vez más y como siempre. La mira sonriente y, después, con menos sonrisa, mira la novela que su madre empezó hace un año y que continúa sin terminar.
- Campaña de verano 2008 de fomento de la lectura.


Alemania podría apoyar los eurobonos y la unión bancaria
El portavoz de Exteriores del PP: "No hay que excluir un rescate"
España recurre a Iniesta y Silva para superar la muralla de China
Huelga indefinida de los transportistas de Asturias
Diseñan una llave que abre sin girar y una botella que enfría el agua
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"
¿15.000 euros para toros o empleo? Guijo de Galisteo elige lo primero
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
¡Sé el primero en hacerlo!