Imagen en primer plano de los pechos de una mujer. (SXC.HU/WIMDEMO)
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Los pechos no están ahí sólo como elemento decorativo o para dar de mamar a las crías.
Verás que con la excitación se yerguen y los pezones entran en erección; están pidiendo caricias a gritos.
Acarícialos con la palma de la mano de arriba abajo
No seas bruto y trátalos como es debido, nada de morderlos o pellizcarlos.
Los pezones son muy sensibles, trátalos con suavidad y dulzura. Acarícialos con la palma de la mano de arriba abajo o chúpalos rítmicamente de forma cada vez más intensa.
¿Sabes que hay mujeres que pueden llegar al orgasmo sólo con esta caricia? Pero los senos no son sólo los pezones,
a tu chica también le gustará que le acaricies el pliegue que los une al cuerpo, o que los amases suavemente entre tus manos o que te metas en la boca toda la areola, sin morder.
Por encima de la ropaTodos estos acercamientos
no tienen porque esperar a que ella esté junto a ti, desnuda. Hazlos primero sobre la ropa. Muchas mujeres se excitan mucho más con caricias por encima de su ropa que sobre su piel.
Hasta que notes que se retuerce como si miles de hormigas recorrieran su cuerpo
Para ti también será muy estimulante ir
quitándole despacio y con dulzura todas las prendas que te separan del objetivo, recreándote en la visión de lo que se te ofrece. ¿Hasta cuando? Pues hasta que notes que se retuerce como si miles de hormigas recorrieran su cuerpo, o directamente tome tu mano y la lleve al Polo Sur, o abra sus piernas y se pegue a ti.
Las hay más directas:
puede que te tire sobre la cama y se suba sobre ti tratando de montarte incluso con ropa, buscando el pene para que la penetres. ¡Y tú que pensabas hacerle un trabajito fino en los bajos! No permitas que toda esa energía y ese deseo se desperdicien. Aprovéchalos y deja el
cunnilingus para otro día…
¡Sé el primero en hacerlo!