Las fuerzas del Gobierno avanzaron hacia territorio rebelde, que se separó de Georgia hace más de 15 años, después de un frágil cese al fuego que fracaso en pocas, en la víspera de negociaciones de paz mediadas por Rusia.
Las agencias de noticias rusas dijeron que las fuerzas georgianas habían lanzado un asalto liderado por tanques contra la capital, Tskhinvali, y la televisión rusa informaron que al menos 15 personas habían muerto en los bombardeos.
Los separatistas, que han controlado la región desde comienzos de la década de 1990, prometieron repeler el ataque sin pedir ayuda de Moscú, su principal aliado.
En una señal del creciente conflicto, cientos de voluntarios de Rusia y Abjasia, la otra región separatista de Georgia, se dirigieron al Osetia del Sur para apoyar a las fuerzas separatistas, informaron agencias de noticias rusas.
En Nueva York, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU accedieron a una solicitud de Rusia y realizarán una inusual sesión nocturna para discutir la crisis.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, en un comunicado emitido en la noche, pidió esfuerzos para evitar una gran matanza.
'No es muy tarde para evitar una matanza masiva y nuevas víctimas', dijo. 'Rusia seguirá con sus esfuerzos para evitar la matanza y restaurar la paz en Osetia del Sur', agregó.
'Esperamos que nuestros socios extranjeros no permanezcan imparciales en este difícil momento, cuando el destino de cientos de miles de personas se decide', sostuvo. 'Los líderes georgianos deberían (...) regresar a formas civilizadas de solucionar los problemas complicados', añadió.
RODEAN TSKHINVALI
'Tskhinvali está rodeada por fuerzas georgianas', dijo a Reuters el ministro de Reintegración de Georgia, Temur Iakobashvili, agregando que las fuerzas del Gobierno habían tomado el control de cinco pueblos leales a los separatistas.
Un periodista Reuters vio un ataque intenso con armas pesadas contra distintas ubicaciones de las afueras de Tskhinvali. El reportero escuchó fuertes combates desde la ciudad.
El cielo nocturno era iluminado por explosiones y las fuerzas georgianas parecían realizar ataques con cohetes Katyusha.
El presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, anunció el jueves un cese al fuego unilateral después de una semana de enfrentamientos en los que murieron cerca de 20 personas.
Funcionarios de ambos bandos debían sostener negociaciones de paz en una base rusa el viernes.
Pero Georgia acusó a los separatistas de lanzar proyectiles contra sus poblados e inició una operación militar de gran escala, a las 3.30 hora local (2330 GMT del jueves).
El tema de las provincias separatistas de Georgia ha tensado sus relaciones con Rusia, que está molesta por la campaña de Tiflis para sumarse a la OTAN, impulsada por el Gobierno pro occidental de Saakashvili.
Cuando llegó al poder en el 2003, Saakashvili prometió que restauraría el control de Georgia sobre todo su territorio, aunque funcionarios georgianos, bajo presión de Occidente, han dijo frecuentemente que no se utilizará la fuerza para retomar las regiones rebeldes.
/Por Margarita Antidze/.*.


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