Así lo ha recordado la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Cristina Avendaño, quien ha destacado que es importante que antes de tomar cualquier fármaco se consulte al médico y ha recomendado leer el envase y el prospecto para conocer la temperatura a la que debe conservarse.
Algunas formas farmacéuticas, como supositorios, óvulos o cremas, son bastante sensibles a elevaciones de temperatura y, en algunos casos, no es el principio activo el que se puede ver afectado sino la forma farmacéutica.
La Agencia sostiene que todo aquel producto cuya apariencia exterior esté visiblemente modificada no debe ser consumido.
Medicamentos desaconsejados con altas temperaturas
En el primer grupo estarían los que son susceptibles de agravar el síndrome de agotamiento-deshidratación y el golpe de calor, tales como diuréticos o antiinflamatorios no esteroideos.
En un segundo apartado se incluyen los que pueden inducir un aumento de la temperatura corporal, al actuar sobre el sistema nervioso central, como los neurolépticos y antidepresivos.
Y por último, los medicamentos que agravan indirectamente los efectos del calor por disminuir la capacidad de reacción ante situaciones problemáticas, en el que estarían incluidos los fármacos para dormir, para la ansiedad y los que bajan la tensión arterial.


La banca española busca maneras de 'hacer caja'
Messi confirma su paternidad en la celebración de un gol
Desmantelan talleres textiles ilegales donde explotaban a chinos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Un libro reúne 220 inventos caseros de toda Europa
Júzcar, 130.000 turistas en un año como 'pueblo pitufo'



¡Sé el primero en hacerlo!