Mira que nosotras, las de la Asociación Anti Barbies Botulímicas, somos poco tolerantes con lo que consideramos ofensivo hacia el ser humano, pero francamente en este caso nos parece una exageración tan exagerada lo que se denuncia que hasta da risa. Sí, como en las comedias que lo gracioso siempre es que a alguien le ocurran miles de desgracias encadenadas. Por ejemplo, en Mejor imposible nos partimos de risa ante las excentricidades del personaje encarnado por Jack Nicholson, y en realidad este personaje lo que tiene es un trastorno de dimensiones bastante preocupantes.
Ni la obesa del grupo encuentra una razón para esto. Ella misma nos dijo "¿a qué viene tanto revuelo porque en un videojuego haya que engordar a una princesa para que no puedan levantarla (dada su gordura) y así tampoco podrá ser rescatada y el triunfo de la partida será para el que logré que el otro equipo no pueda salvarla?"
Seguiremos pues centradas en nuestra misión, Cibeles, y pasaremos sobre Fat Princess como todos los que sobrevuelan lo que importa de puntillas.




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