En aquella época la mayor parte de la ginebra elaborada en Inglaterra se hacía siguiendo el método holandés, lo que explicaría por qué el John Collins se hacía originalmente con hollands (ginebra holandesa), era esta una ginebra dulce y se conocía también con el nombre de Old Tom.
Mucha gente, por este motivo, empezó a unir los dos orígenes llamándole Tom Collins. Hoy en día se hace con ginebra seca, al combinarla se le añade azúcar.
Los Collins son tragos largos, ligeros como un refresco. El Tom se prepara directamente en vaso de long-drink ancho y alto: añadimos el zumo de un limón, una cucharada de postre de azúcar, o sirope que prepararemos hirviendo agua con azúcar hasta que ésta se disuelva, una copa de ginebra, para mí Bombay Sapphire, y soda.
Removemos bien y añadimos tres o cuatro cubitos de hielo. El Tom Collins es el hermano alto y revoltoso del intelectual Gin Fizz.

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