La Conferencia Internacional para el Diálogo tiene lugar durante tres días en Madrid y pretende mostrar el lado más tolerante del estricto wahabismo, una rama del Islam que ha despertado críticas después de que 15 de los 19 árabes a los que Estados Unidos culpa de cometer los atentados 11-S fueran saudíes.
Es la primera vez que Arabia Saudí, donde los no musulmanes no pueden practicar su religión abiertamente, invitan a judíos a un encuentro de este tipo. El rey también invitó a budistas, hinduistas y sijes.
'Las diferencias no llevan al conflicto y la confrontación, tenemos que afirmar que las tragedias que han ocurrido en la historia no fueron causadas por la religión, sino por el extremismo adoptado por algunos seguidores de cada unas de las religiones', dijo Abdulá en el discurso inaugural, pronunciado junto al rey Juan Carlos en el madrileño Palacio del Pardo.
Líderes judíos y cristianos dijeron que Abdulá ha dado un importante paso en la lucha contra el fanatismo. El rey saudí lanzó el plan de diálogo tras reunirse con el Papa Benedicto en El Vaticano en noviembre.
Hay dudas sobre la efectividad de un evento en el que no hay líderes judíos israelíes en la lista de 288 figuras religiosas, políticas y culturales que asisten, entre quienes están el ex primer ministro británico Tony Blair y el reverendo y líder negro estadounidense Jesse Jackson.
'Si esto avanza y hay reuniones que incluyan representantes oficiales israelíes en Arabia Saudí y se expande, será una maravilloso comienzo para un proceso histórico', dijo el rabino David Rosen, del Comité Judío Estadounidense.
GRAN PASO ADELANTE
Participantes en la Conferencia dicen que les parece un gran paso adelante en el entendimiento interreligioso.
'Estoy seguro de que el compromiso del rey para dialogar continuará', dijo Anthony Ball, secretario de Relaciones Internacionales e Interreligiosas del Arzobispo de Canterbury Rowan Williams.
Tal reunión hubiera sido imposible en Arabia Saudí, donde clérigos tradicionalistas evitan el contacto con no musulmanes, e incluso consideran infieles a otros musulmanes no wahabíes, en particular a los chiíes.
Después de los ataques del 11-S, los gobernantes saudíes se embarcaron en una serie de reformas para mejorar la imagen del sistema wahabí.
Aunque aún se enfrentan a una posible oposición en casa. La palabra 'religiosa' se cayó del título del encuentro, esperando que el más simple 'Conferencia Internacional para el Diálogo' satisficiera a los clérigos más tradicionalistas.
/Por Andrew Hay/


España se sumerge en un torbellino de desconfianza
Berlusconi: "Si el BCE no inyecta más dinero en Italia, deberíamos salir del euro"
Dívar comparecerá en el Senado en septiembre tras pedirlo el PSOE
Fernando Alonso muestra en Twitter su nuevo tatuaje
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Un 15% de las parejas en edad fértil en España suele tener problemas de fertilidad
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Dimite un concejal en Nájera tras dar positivo en un control de alcoholemia
¡Sé el primero en hacerlo!