En épocas de crisis hay que agudizar el ingenio para obtener ganancias. Los gorrillas no son una excepción y se han inventado una nueva modalidad de negocio: la reventa de los tiques de parquímetro.
Vivimos de las propinas que nos dan por cuidar sus coches
Con este sistema, el gorrilla se hace con los tiques que los usuarios no han agotado del todo (por ejemplo, un tique de cuatro horas de las que el usuario sólo haya consumido dos horas y media) y se lo revende a otros automovilistas para que puedan utilizar el tiempo restante, tal y como ha comprobado este diario.
Uno de los gorrillas, keniata de 29 años y que no quiso dar su nombre, explicó a 20minutos que ellos viven de "las propinas" que les da la gente "por cuidar sus coches" y aseguró que su actividad no perjudica a nadie.


Alemania presionó a España para que recurriera al fondo de rescate
Buscar empleo: los españoles prueban suerte en el norte y en el sur
Lolo Jones, de 29 años, presume de virginidad antes de los Juegos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Una nueva terapia para el cáncer libera células cautivas
Qué hacer para alargar la vida del ordenador
Venden el original de la portada de 'Tintín en América' por 1,3 millones de euros



¡Sé el primero en hacerlo!