No manipulan las tragaperras, pero son expertos en detectar el sonido de la moneda. Con una pequeña inversión obtienen siempre el mayor premio 240 euros. Esta forma de actuar de grupos organizados de jugadores chinos les ha valido que en bares de Barcelona proliferen ya rótulos donde se les prohibe jugar.
En la calle Arnau d'Oms, en un bar regentado por asiáticos, un rótulo en los dos idiomas anuncia la prohibición de jugar en las máquinas a sus compatriotas «por una cuestión de imagen». Admiten, no obstante, que «los chinos juegan y ganan mucho».
No adulteran los aparatos, ni los circuitos
Fuentes policiales informan que se trata de grupos organizados que «han importado los trucos» de su país de origen y que, incluso, en alguna ocasión se han llegado a incautar instrucciones con grafía china. Establecidos en Barcelona, se reparten zonas y envían a hacer la ruta a subordinados que apuestan con métodos estudiados en origen, teniendo en cuenta que los asiáticos son los principales importadores de maquinaria recreativa.


Alemania presionó a España para que recurriera al fondo de rescate
Buscar empleo: los españoles prueban suerte en el norte y en el sur
Lolo Jones, de 29 años, presume de virginidad antes de los Juegos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Una nueva terapia para el cáncer libera células cautivas
Qué hacer para alargar la vida del ordenador
Venden el original de la portada de 'Tintín en América' por 1,3 millones de euros



¡Sé el primero en hacerlo!