Salud no aconseja todavía el consumo de agua del grifo porque los niveles de contaminación del pantano de Iznájar aún son elevados. Ayer comenzó a funcionar la planta que limpiará el agua del pantano. En localidades como San Sebastián de los Ballesteros se han repartido dos litros por persona y día para paliar el problema y evitar el gasto a los vecinos. En la foto, una vecina de Cabra llena su carrito de la compra con botellas.
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