Bernanke también minimizó los datos de la semana pasada que mostraron que la tasa de desempleo saltó del 5,1 al 5,5 por ciento en mayo -su mayor incremento en 22 años-, diciendo que los riesgos de un empeoramiento sustancial en la economía estadounidense se estaban desvaneciendo.
Las declaraciones de Bernanke sugieren que la inflación está ocupando un lugar más prominente en el radar de la Fed, indicando una mínima intención de recortar los tipos de interés.
'La última ronda de incrementos en los precios de la energía se ha sumado a los riesgos alcistas para la inflación y a las expectativas inflacionarias', dijo Bernanke en declaraciones preparadas para una conferencia organizada por la Reserva Federal de Boston en Chatham, Massachusetts.
El precio medio de la gasolina en Estados Unidos acaba de superar los 4 dólares por galón por primera vez en la historia.
'El Comité Federal del Mercado Abierto resistirá con firmeza una erosión de las expectativas de inflación de largo plazo, ya que un no anclaje de estas expectativas sería desestabilizador tanto para el crecimiento como para la inflación', dijo Bernanke.
El dólar subió a un máximo de 3 meses contra el yen y los bonos del Tesoro se desplomaron tras las declaraciones de Bernanke.
La advertencia de Bernanke sobre la inflación, la tercera en apenas una semana, parecen acercarlo a la facción del Comité que más desconfía de la inflación, liderada por los presidentes de los bancos de la Reserva Federal de Dallas y Filadelfia, Richard Fisher y Charles Plosser.
Fisher comentó a la cadena CNBC el lunes que un dólar débil podría llevar a un círculo vicioso de mayor inflación y menor crecimiento.
Sin embargo, varios analistas se han mostrado escépticos acerca de que las duras declaraciones sobre el alza de los precios serán sostenidas por una verdadera acción, en la forma de tipos de interés más altos.
Su discurso también apuntó al creciente nerviosismo en la Fed sobre las recientes subidas en el precio del petróleo, que han llevado al crudo a tocar un récord por encima de 139 dólares por barril la semana pasada.
Bernanke dijo que la inflación seguía siendo alta, reflejando el encarecimiento de las materias primas. Al mismo tiempo, explicó, los mayores costes de esas materias aún no se han traducido en precios más altos de los productos o en la necesidad de aumentar los salarios.
Pero el responsable advirtió que no hay garantía alguna de que la situación se mantenga así.
'La continuación de esta estructura no está garantizada, y los desarrollos futuros al respecto serán seguidos de cerca', manifestó.
/Por Pedro Nicolaci da Costa y Mark Felsenthal/.*.

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