Mónica R., la mujer que fue apuñalada hace diez días en Madrid por su inquilino y que fue trasladada al hospital con un cuchillo clavado en el cuello, está en su casa desde el lunes, "feliz de vivir y poder contarlo" y recuperándose de la herida en la nuca y de los golpes que le infligió su agresor.
La mujer salvó la vida gracias a que el cuchillo de cocina que le clavó en el cuello, de unos diez centímetros de hoja, no le afectó ningún vaso sanguíneo de importancia, ni a las cervicales, a pesar de tenerlo hundido en la parte posterior hasta la empuñadura.
Se salvó "de milagro"
Mónica está "feliz de estar viva y poder contarlo", ya que es consciente de que se salvó "de milagro", y ahora su intención es "vivir la vida con una sonrisa, porque después de lo que me pasó, qué más me puede pasar".
Empezó a agredirme con algo que parecía un palo y sin discutir
Ante la insistencia de las llamadas abrió la puerta y vio a su inquilino "con algo parecido a un palo" en la mano. Acto seguido comenzó a agredirla, "sin mediar palabra", y sin que llegaran "a discutir".
Querían echar al inquilino
Mónica ha asegurado que nunca había discutido con Hassan, aunque sí le había pedido, unos quince días antes de la agresión, que dejara libre la habitación porque ya no le querían como inquilino, pero "sin malas palabras ni nada de eso".
"Comencé a sangrar mucho, y creo que él pensó que estaba muerta y por eso se fue", ha dicho Mónica, que ha explicado que cuando vio que estaba sola pidió ayuda por la ventana de ese dormitorio.
"No podía tumbarme ni sentarme"
"No podía estar sentada ni tumbada, sólo dando paseítos, y cuando llegaron los policías me dijeron que me tranquilizara, que ya venían los médicos, y yo no paraba de decirles que me estaba muriendo", ha añadido la mujer, que hoy se ríe de esos momentos de tensión.
No paraba de decirles a los médicos que me estaba muriendo
Mientras llegaba el Samur, Mónica llamó a su marido, al que sólo acertó a decirle que la habían intentado matar, y a la mujer para la que trabaja, para avisarle de que no podría ir porque le habían pegado "y tenía algo clavado en el cuello".
Además de las molestias propias de la herida que tiene en el cuello, Mónica aún tiene dolorido "casi todo el cuerpo" por los golpes que le propinó Hassan. La mujer espera recuperarse del todo y volver a trabajar dentro de un mes, aproximadamente.


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