La crisis del ladrillo ha afectado de lleno al CB Girona, cuyo principal patrocinador es la promotora inmobiliara Akasvayu desde 2005. El Ayuntamiento de Girona ha anunciado que el proyecto en la ACB del equipo es inviable y, si no se produce un milagro antes del 14 de julio, cederán su plaza.
La alcaldesa de la ciudad, Anna Pagans, ha explicado que la deuda acumulada en las últimas temporadas es de 9 millones de euros, más los casi tres que ya habían avalado en su día las instituciones y el déficit de la presente temporada. A pesar de no señalarlo, el total se iría hasta los 14 millones.
"Podemos perder la plaza ACB, pero lo que no podemos hacer es perder el baloncesto profesional en la ciudad", señala Pagans, dando muestras claras que el futuro puede pasar por jugar la próxima temporada en la Liga LEB Oro.
"Si al final no encontramos solución al primer caso, deberíamos buscar una para seguir teniendo baloncesto profesional", ha querido dejar claro la alcaldesa de la ciudad. La clave para conseguir este cambio sería intercambiar la plaza ACB con alguna ciudad que disponga de plaza LEB, que además abonaría una cantidad económica en la transacción.


España se sumerge en un torbellino de desconfianza
Berlusconi: "Si el BCE no inyecta más dinero en Italia, deberíamos salir del euro"
Dívar comparecerá en el Senado en septiembre tras pedirlo el PSOE
Fernando Alonso muestra en Twitter su nuevo tatuaje
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Un 15% de las parejas en edad fértil en España suele tener problemas de fertilidad
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Dimite un concejal en Nájera tras dar positivo en un control de alcoholemia




¡Sé el primero en hacerlo!