La Junta militar de la antigua Birmania comenzó a desalojar de los centros de ayuda gubernamental a los damnificados, aparentemente por el miedo a que los 'pueblos de tiendas de campaña' puedan convertirse en permanentes.
'Es desmesurado que los generales birmanos fuercen a las víctimas del ciclón a volver a sus devastadas casas', dijo Brad Adams, director para Asia de Human Rights Watch, en un comunicado.
'Reclamar una vuelta a la 'normalidad' no es base para que la población vuelva a mayor miseria y posible muerte', añadió.
Myanmar ha dicho que los trabajos de ayuda están en gran parte finalizados y está centrada en la reconstrucción, pero las Naciones Unidas han dicho que la escala de la devastación obliga a que la fase de ayuda se prolongue durante seis meses.
En uno de los comentarios más contundentes de Washington sobre la respuesta de Myanmar al ciclón, el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, dijo que decenas de miles de personas habían muerto por la negativa del Gobierno militar a permitir ayuda internacional.
Casi una semana después de que el general supremo de la Junta, Than Shwe, prometiera permitir la entrada de la totalidad de los cooperantes extranjeros, 45 solicitudes de visado de personal de la ONU habían sido aprobadas el miércoles, pero la burocracia impide aún el acceso al delta del Irrawaddy.
Las embarcaciones navales occidentales que han atravesado la zona también han podido prestar ayuda directamente a las zonas afectadas.
EL GENERAL COMPARTE 'JÚBILO Y DOLOR'
Las Naciones Unidas no pudieron confirmar los rumores de que se estaban produciendo desalojos de los campamentos estatales del delta, pero la portavoz de la ONU Marie Okabe dijo a la prensa en Nueva York que 'cualquier movimiento forzado o coaccionado es inaceptable'.
Los desahucios se producen después de que los medios oficiales de la antigua Birmania arremetieran esta semana contra las ofertas de ayuda, criticando las demandas de acceso al delta y asegurando que las víctimas del ciclón podrían sobrevivir por sus propios medios.
'La población del delta del Irrawaddy puede sobrevivir por sí misma, sin chocolatinas donadas por los países extranjeros', dijo el periódico Kyemon en un editorial.
Los periódicos oficiales recogían el sábado informaciones sobre el viaje del general Shwe al delta.
'La imagen del general, que continuó el viaje en momentos adversos incluso y compartió júbilo y pena con la gente, siempre estará en la mente de los lugareños', decían.
Cuatro semanas después del ciclón, la ONU dice que menos de la mitad de los 2,4 millones de personas afectadas han recibido ayuda gubernamental o de grupos de apoyo locales o internacionales.
/Por Aung Hla Tun/


Los posibles escenarios de la salida de la crisis de deuda
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
Alonso: "No merezco más títulos que los que tengo"
Ingeniero con experiencia e idiomas, el perfil demandado para trabajar fuera
El orfebre del siglo XVIII que unió lujo, moda y ciencia
Cada vez más pensionistas mantienen a sus familiares
Cortázar comparte su bitácora de a bordo en su viaje por la Provenza
'Happy Endings', nueva comedia de amigos
¡Sé el primero en hacerlo!