El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, se ha defendido por enésima vez de las críticas del ala radical del PP asegurando que no ve a ningún miembro del partido como "adversario", ya que "no existen dentro de la formación sino fuera".
En un ambiente informal y rodeado de algunos miembros de Nuevas Generaciones del partido, ha insistido, en reiteradas ocasiones, que el partido que preside "no es monolítico", ya que no puede concebir que lo que "uno piensa, lo piensa todo el mundo". Por esta razón, considera necesario integrar a todas las ideologías.
Objetivos
"Quiero un partido sólido, unido" porque eso es "capital" para poder "ganar las elecciones", ha señalado, al tiempo que ha matizado que es "compatible" la existencia de un partido "dinámico" y acepta que exista "debate".
Por esta razón, se ha referido a las luchas internas que vive su partido actualmente y ha querido dejar claro que hay que hacer "un esfuerzo para no hablar mal de ningún compañero del partido aunque se equivoque, ya que todos nos podemos equivocar".
Ambiente intoxicado
Obvio es que dentro del PP cohabitan dos posturas distintas. En este sentido, varios dirigentes del PP vasco, afines al propio Rajoy, consideran que grupos de ultraderecha y medios de comunicación están "manipulando a las bases del partido" y se dedican a "intoxicar" el ambiente.




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