Que un barco tenga un accidente en la maniobra de atraque en un puerto no es muy habitual, pero si se trata de un crucero de lujo que ha costado más de 400 millones de euros ya podemos estar seguros de encontrarnos ante un caso insólito.
Se da la circunstancia de que en su botadura, el pasado mes de diciembre, la tradicional botella de champán que se se estrella contra el casco de los barcos no se rompió a la primera, lo que es habitualmente considerado como un mal presagio. Afortunadamente, en esta ocasión la mala suerte no afectó a ninguno de los casi 1.900 pasajeros que en ese momento viajaban en el barco.


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"





¡Sé el primero en hacerlo!