Los investigadores del CSIC han emprendido un proyecto de investigación con el doble objetivo de evitar más muertes de águilas por electrocución y comprobar, por primera vez, si es posible inducir cambios culturales en el comportamiento de especies amenazadas para enseñarles a evitar peligros potenciales.
Agencias. 11.07.2005 - 18.43 h
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha
diseñado "pastores eléctricos" para que las hembras de águila imperial
ibérica eviten las líneas de alta tensión y se electrocuten y
contribuir así a su aumento, ya que
la proliferación de machos amenaza su supervivencia en Doñana.
El águila imperial ibérica (Aquila adalberto), con 220
parejas censadas, es el único ave rapaz que sólo vive en la Península
Ibérica y es
una de las cuatro más escasas del planeta.
Menos hembras que machos
Para aumentar la proporción de hembras, el equipo de Ferrer
empleará la técnica de "hacking", o cría en semilibertad, que consiste
en
retirar a las hembras jóvenes de sus nidos naturales cuando estos se encuentran en zonas donde los polluelos corren un alto riesgo de mortalidad.
Una vez son instalados los polluelos en una torreta ubicada en
un lugar seguro, comienza el periodo de dependencia, durante el que son
alimentados por los investigadores hasta que se decide que ha llegado
el momento de que se dispersen.
Hasta el momento se han captado tres hembras jóvenes en
diferentes puntos de Andalucía, y los expertos prevén que sus polluelos
podrán vivir de manera independiente en un par de meses.
Estos "pastores" provocarán a las crías una
descarga inofensiva, pero desagradable, para que aprendan a mantenerse
lejos de los postes eléctricos
Las jóvenes águilas serán
equipadas antes de su suelta con radioemisores que analizarán sus
movimientos y corregirán factores de mortalidad durante, como mínimo,
los próximos tres años.
En paralelo, los investigadores instalarán en zonas cercanas
a los nidos postes que provocarán a las crías "una descarga inofensiva
pero desagradable" si se posan sobre ellos.
Esos "pastores eléctricos", desarrollados por la Consejería
de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la compañía Endesa, les
enseñarán así a evitar las líneas eléctricas.
Los postes eléctricos llegaron a constituir la primera causa de mortalidad del águila imperial, al ser
responsables del 60% de las muertes de pollos durante su primer año de vida.
Aunque la población de parejas de águila imperial se ha
duplicado en los últimos 20 años, Doñana es una excepción porque las
parejas se han reducido a la mitad los últimos años bajando a 7.
Ese fenómeno podría deberse a que
ha disminuido la población
de los conejos por neumonía vírica y a partir de ahí, según explica
Ferrer en la nota del CSIC, "han aumentado los esfuerzos por eliminar
al zorro y otros predadores, usando todo tipo de métodos, legales e
ilegales, como el veneno, aunque, afortunadamente este efecto ha
remitido en los últimos años".
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