Las bellas starlettes dieron casi más fama al Festival que el propio cine
Pero pronto el clima de la Costa Azul atrajo celebridades a Cannes. Eso, y el saber dotar al Festival de un glamour y erotismo especiales: las célebres starlettes, despampanantes y desconocidas jóvenes en bikini en busca de una oportunidad, popularizaron la imagen del Festival por todo el mundo. Las fotografías de una jovencísima Brigitte Bardot en 1953 lo catapultan como cita imprescindible del cine mundial. Las estrellas habían llegado antes. En 1947 eran visitantes ilustres como Erich Von Stroheim o Ingmar Bergman. En 1949 era Errol Flynn, poco después Gene Kelly y Gary Cooper. Kirk Douglas se fotografió con Bardot en 1953, cuando también desfilaron por Cannes Walt Disney o Pablo Picasso. Grace Kelly conoció al Príncipe Rainiero en el Festival de 1955, cuando su espectacular belleza compitió con las de Sofía Loren o Kim Novak. Y la década de los sesenta se cerraba con los legendarios Cary Grant y Orson Welles , pero también con Los cuatrocientos golpes de François Truffaut y una nueva forma de hacer cine.
La deseada Palma de Oro, diseñada por Jean Cocteau, fue presentada en 1955. Olivia de Havilland era, diez años después, la primera mujer en presidir el Jurado. No será hasta 1993 cuando una cinta dirigida por una mujer, Jane Campion con El piano, gane la Palma de Oro.
El momento más complicado llegó cuando el mayo del 68 francés revolucionó el Festival
Aunque los sesenta discurren plácidamente, el final de la década es convulso, como denota la presencia de los melenudos protagonistas de Easy Rider, Dennis Hopper, Jack Nicholson y Peter Fonda, en la edición de 1969. Pero el momento más difícil fue un año antes, cuando el Festival coincidió con el Mayo del 68 francés.13 de mayo de 1968: el Festival ignoraba la huelga general anunciando la proyección, entre otras, de Peppermint frappé de Carlos Saura y de Al fuego bomberos de Milos Forman. Pero Saura y su actriz -y compañera sentimental- Geraldine Chaplin, junto a otras estrellas, lo impidieron agarrándose al telón. Cinco días después, Louis Malle anunciaba su dimisión como miembro del jurado; Monica Vitti, Roman Polanski y Terence Young le seguían. Truffaut y Godard, miembros fundadores de la Nouvelle Vague, se enfrentaron por sus diferencias políticas.
Los setenta fueron más tranquilos, aunque la presencia de John Lennon y Yoko Ono oscureció el homenaje, entrega de la Legión de Honor mediante, a Charles Chaplin. Otra leyenda, Alfred Hitchcock, pasaba por Cannes en 1972, cuando también pudo verse en La Croisette a Andy Warhol, Groucho Marx o Robert Redford. El Festival de 1976 reunió a dos de los mejores bailarines de la historia del cine, Fred Astaire y Gene Kelly, y Arnold Schwarzenegger se fotografió en bañador, como una starlett hipermusculada, en 1977.
Almodóvar y ´sus mujeres´ también han gozado de protagonismo en Cannes
Si en 1979 la familia Coppola presentaba Apocalypse Now, diez años después eran los Chaplin los que conmemoraban el siglo del inventor de Charlot. ¿Presencia curiosa de 1987? La de Carlos y Diana, entonces Príncipes de Gales, antes de que el Festival se entregara al cine independiente dándole la Palma de Oro de 1989 a Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Fue el disparo de salida para que los Coen, Tarantino o Lars Von Trier empezaran a dominar el evento. Michael Jackson se dejó ver en 1997 y, en 1999, el protagonismo fue para Almodóvar, que se paseaba por la alfombra roja con Todo sobre mi madre. Pero el momento de gloria del manchego fue cuando, en 2006, las actrices de Volver se subían al escenario para recoger el premio compartido a la mejor actriz.





















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