Un 70% de los inmigrantes que ha llegado en los últimos cinco años a Catalunya vive en
régimen de alquiler, frente al 12% de media general de la población catalana, según revela el estudio
Las condiciones de vida de la población inmigrada en Catalunya, de la Fundación Jaume Bofill.
Las viviendas de los inmigrantes sufren peores condiciones
El alquiler y el hacinamiento son las principales características de la vivienda de los extranjeros que se afincan en el territorio catalán, y señaló que se dan también en otros países receptores de inmigración. La gran proporción de inmigrantes que vive de alquiler a su llegada se reduce al 56% después de cinco años y al 18% en 20 años. De este modo, los extranjeros
acceden "progresivamente"
a la vivienda de propiedad.
No obstante, este acceso a la propiedad "no significa una mejora cualitativa de las condiciones de las viviendas" en las que residen, puesto que
sufren "falta de instalaciones" como falta de ascensor. Por tanto, las viviendas de los inmigrantes sufren "p
eores condiciones" y las carencias persisten hasta diez años después de llegar a Catalunya.
El alquiler y el hacinamiento son las principales características de la vivienda de los extranjeros
Un 62% de los inmigrantes no dispone de ascensor en su vivienda, un
64% no tiene calefacción, un 86% carece de aire acondicionado. Según el coautor, estas medias "están por encima de la media catalana" de las que no facilitó cifras.
Respecto a la ocupación media de viviendas, que en Catalunya es de 2,8 personas por hogar, el hacinamiento de los pisos varía según la procedencia de los inmigrantes. Según el estudio, un 35% de la población magrebí vive en una
casa sobreocupada, o 'piso patera' que es como se conocen este tipo de viviendas, frente a un 31% de la población asiática y de Oceanía, un 23% del resto de Africa y entre un 16% y un 20% de la población sudamericana.
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