El 27 de abril, justo un mes después de que Francisco M.A. falleciera a los 80 años, la viuda y los hijos del difunto fueron a visitar la tumba como hacían cada domingo. Al llegar, encontraron tiza en el suelo, pero en un principio no le dieron mayor importancia.
Sin embargo, el hijo mayor del fallecido, Rafael M., explicó que al acercarse, vieron "manchas de yeso desde el suelo hasta el nicho" y que cuando subió a una escalera para colocar dos fotografías en la lápida, situada a tres metros de altura, descubrió que las tiras laterales de mármol estaban rotas y que la pared de ladrillos que cierra la sepultura se aguantaban "sólo por una espátula de madera". Del interior del nicho "salía un olor impactante", agregó.
El difunto tenía la postura cambiada y la camisa por fuera y con manchas de yeso
Para esta familia gitana y evangelista es muy importante la preparación del féretro del difunto, a quien entierran con sus objetos de valor, en este caso, dos relojes y un anillo de oro y otro reloj de acero, valorados en más 41.000 euros, según dijo el hijo mayor de Francisco M.A. Por eso, cuando Rafael M. se asomó al nicho y vio a su padre en el ataúd, pudo reconocer en seguida que había sido movido. "Tenía la postura cambiada y la camisa por fuera y con manchas de yeso", señaló.


Así afecta a los consumidores la prima de riesgo
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
La Supercopa de España se disputará en China a partir de 2013
Los españoles alquilan sus coches mientras no los utilizan
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Lenny Kravitz alza la voz contra el racismo




¡Sé el primero en hacerlo!