Pero la senadora de Nueva York se enfrenta a un enorme reto si quiere lograr la candidatura frente al senador de Illinois, que la aventaja en número de delegados de cara a la convención de la que saldrá el candidato en agosto.
Clinton logró la victoria con una ventaja de 10 puntos, lo que reforzó su argumento de que está mejor situada para ganar los estados más poblados que necesitarán los demócratas en las elecciones generales de noviembre frente al republicano John McCain.
'Es el equivalente a un terremoto político', declaró el gobernador de Pensilvania, Ed Rendell, un gran apoyo de la ex primera dama, a los simpatizantes entusiasmados en el mitin de celebración de la victoria.
Pero eso depende. Clinton deberá aprovechar su nuevo impulso para convencer a los superdelegados, los cargos del partido que pueden votar a quien quieran, de que es más probable que ella gane a McCain, en vez de Obama.
Julian Zelizer, profesor de Historia y asuntos públicos en la Universidad de Princeton, dijo que los resultados del martes y su interpretación darían al menos a los miembros cruciales del partido un motivo para hacer una pausa.
'Creo que las cifras y el margen - combinado con la interpretación - dejarán a los superdelegados preguntándose por qué este tipo no puede ganarla', dijo. 'Mientras estén pensando en ello, ella gana un poco de tiempo'.
DINERO EN EFECTIVO
El tiempo no es el único problema. También el dinero. La endeudada campaña de Clinton está por detrás de la de Obama en recaudación de fondos y en dinero en efectivo. Pero pocas horas después de la victoria del martes, anunció 2,5 millones de euros de fondos.
¿Qué ha hecho bien? Los analistas afirman que Clinton ha tenido éxito en asegurarse el apoyo de los obreros, los ancianos y las mujeres, mientras que Obama se ha visto beneficiado sobre todo por los nuevos votantes y los jóvenes.
'Ha hecho un buen trabajo tanto en concentrar los principales distritos demócratas (...) como en trabajar con la base demócrata ya establecida', señaló Donald Dettl, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Pensilvania.
Sin embargo, afirmó que la debilidad de Obama en esas áreas - que Clinton destacará en su alegato ante los altos cargos del partido - no suponía que no pudiera ganar en noviembre.
'Tiene que ser capaz de cerrar un acuerdo con esos votantes si va ser capaz de ganar en otoño', agregó Dettl. 'Pero no es probable que el electorado demócrata se vaya a quedar en casa y permitir a John MacCain ser presidente'.
Obama, mientras tanto, se está centrando en las próximas primarias del 6 de mayo y voló a Indiana justo cuando cerraron los centros de votación. Sus asesores quitaron importancia a la derrota y dijeron que no ha habido cambios.
'Si no creen que lo hemos hecho bien, pregunten a los colegas de Clinton si les gustaría cambiarnos el puesto', declaró el estratega de Obama, David Axelrod.
Los asesores de Clinton, dijeron por su parte, que la victoria pondría de su parte a más superdelegados.
/Por Jeff Mason/


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