Cuatro grandes espacios del Alt Penedès donde se abocan escombros de obras han sido clausurados de manera cautelar por los agentes rurales de esta comarca después de observar que a ellos se arrojaban grandes cantitades de tierra de forma ilegal.
Los espacios están situados en los municipios de Gelida, Subirats y el Pla del Penedès. Los propietarios de los terrenos donde se abocaban los escombros tenían el permiso municipal para que el lugar se utilizara como vertedero de obras pero éste era insuficiente ya que si la actividad se hace en una zona forestal o en terrenos de dominio público hidráulicos se debe pedir una autorización a Medio Ambient o a l'Agència Catalana de l'Aigua (ACA).
Se vertían residuos
No fue la única irregularidad que detectaron los agentes forestales ya que entre los escombros se detectaron otros residuos, ninguno de ellos peligrosos.
Medi Ambient organizó el año pasado una campaña de control de vertidos incontrolados de tierras que ha finalizado con la tramitación de 21 denuncias y el cierre cautelar de estos cuatro espacios.
Los propietarios de estos grandes espacios donde se abocan tierra tienen un doble interés. Primero el económico ya que cobran por cada uno de los camiones que lleva el material.
Y segundo, el abocamiento sobre zonas actualmente cultivadas o zonas forestales o que tienen la condición de dominio público hidráulico cercanas. Los propietarios de canteras cobran 160 euros por cada bañera de 22 toneladas que les llevan las empresas dedicadas a ello.


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