La inteligencia y capacidad de estudiantes universitarios y amantes de la robótica se puso ayer a prueba en el sexto Certamen de Microbiótica Robolid 08 en el que cada año participan más concursantes y que en esta edición contó con 83 robots que compitieron en varias pruebas de velocidad.
«Los robots son cada vez menos artesanales porque hay más inversión y la gente no busca cualquier cosa», explicó a Efe uno de los miembros de la asociación de Microbiótica de la Universidad, Álvaro Gil.
La velocidad, estabilidad, fuerza y la coordinación de las máquinas hace que pequeños robots compitan entre ellos para permanecer en un tatami, simulando un combate de sumo y que puedan seguir, en la mayor brevedad posible, una línea en la que se presentan varios obstáculos.
Otra de las pruebas es la de rastreadores, una de las que atrae a más concursantes y en ella el robot debe pasar por una línea negra sobre fondo blanco.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VALLADOLID .


Buscar empleo: los españoles prueban suerte en el norte y en el sur
Lolo Jones, de 29 años, presume de virginidad antes de los Juegos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
Qué hacer para alargar la vida del ordenador
Rajoy condiciona subir el IVA a la evolución de la crisis
Venden el original de la portada de 'Tintín en América' por 1,3 millones de euros
Miles de afectados gallegos por las preferentes exigen una solución
6.000 euros de indemnización tras caerse de una camilla
¡Sé el primero en hacerlo!