Keanu Reeves, el inolvidable Neo de la saga Matrix, acudió ayer a la presentación en Los Angeles de su última película Dueños de la calle.
Allí el actor, que recientemente fue denunciado por un fotógrafo que le acusaba de haberle atropellado con su coche, confesó que se sintió muy atraído por "la violencia de su personaje", Tom Ludlow, un policía veterano que se refugia en la bebida tras el fallecimiento de su mujer.
Además, Keanu reconoció que el rodaje, que tuvo lugar en Los Angeles, le llevó a conocer lugares desconocidos para él.
Por otro lado, no dudó en calificar al director del filme, David Ayer, de "un poco demente".
La película tiene previsto su estreno en nuestro país el 25 de abril.


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