Un mensaje de texto de la policía enviado a los habitantes de Lhasa que decía que se llevarían a cabo controles de seguridad el sábado 'atemorizó a los ciudadanos' y causó pánico en el centro de la ciudad.
La organización Campaña Internacional por el Tíbet, con sede en Washington, y Radio Free Asia citaron a testigos describiendo a personas 'corriendo en todas direcciones y gritando'.
No estaba claro si los controles de seguridad respondían a una protesta, o si fue la medida lo que causó el pánico.
'Por favor, obedezcan la ley y sigan las reglas, no generen rumores, no creen rumores, no divulguen rumores', se leía en el mensaje de texto, que fue copiado e impreso por la Campaña por un Tíbet Libre y la Campaña Internacional por el Tíbet.
'Combatan cualquier creación o divulgación de rumores que pueden enfadar o atemorizar a la gente o causar desórdenes o comportamientos criminales ilegales que puedan dañar la estabilidad social', continuaba el mensaje.
Las nuevas tensiones se producen mientras China se prepara para recibir el lunes la antorcha olímpica en Pekín, para comenzar el recorrido nacional e internacional que el Gobierno espera simbolice la unidad nacional de cara a los Juegos de agosto.
Sin embargo, China se encuentra intentando desviar las críticas sobre su política en el Tíbet y su respuesta a las protestas en la zona, además de enfrentarse al panorama de semanas de protestas mientras la llama olímpica recorre el globo.
Los disturbios comenzaron en Lhasa después de unas protestas pacíficas de monjes budistas, que el 14 de marzo derivaron en actos violentos que según el Gobierno causaron la muerte a 18 civiles y fueron planeados por el Dalai Lama, el líder espiritual del Tíbet.
El Dalai Lama, que huyó de China en 1959 tras un levantamiento fallido contra el Gobierno comunista chino, niega estar detrás de los disturbios, y sus representantes afirman que la violencia causó unas 140 muertes.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, reiteró el domingo en Laos la afirmación del Gobierno de que los disturbios de Lhasa fueron 'violentos y criminales'.
'Dañaron los intereses hasta de los tibetanos', dijo Jiabao a los periodistas de televisión de Hong Kong.
'Esperamos que los gobiernos de todo el mundo y los medios puedan abordar y asesorarse sobre este tema objetivamente y jústamente. El Gobierno chino tiene la habilidad para resolver esta situación', agregó.
ARRESTOS
Las protestas se extendieron a varias zonas tibetanas de China.
En un monasterio de la provincia de Sichuán, según la agencia estatal de noticias Zinhua, la policía detuvo a decenas de sospechosos e incautó armas, explosivos y cuchillos, al igual que banderas y carteles que pedían la independencia del Tíbet.
El Centro del Tíbet por los Derechos Humanos y la Democracia, con sede en India, afirma, sin embargo, que más de 100 monjes del monasterio fueron detenidos y que la policía irrumpió en los dormitorios, rompiendo retratos del Dalai Lama.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó a China a mantener la moderación en su respuesta a las protestas y a reunirse con representantes del líder religioso exiliado.
Una reunión de altos cargos de la Unión Europea también pidió el sábado el fin de la violencia en el Tíbet y exhortó al diálogo en la región.
Pero en un comunicado conjunto, el bloque evitó referirse a los Juegos Olímpicos, tras una semana de diferencias públicas sobre si boicotear la ceremonia de apertura.
/Por Lindsay Beck/.*.


Rato lamenta que Bankia se rescate con fondos públicos
Rubalcaba: "El Banco de España no ha acertado con Bankia"
Altercados en Bruselas por la detención de una mujer musulmana
Jane Fonda vuelve al cine
La prensa portuguesa critica a la princesa Letizia
Los entretenidos dilemas del Primavera Sound
Cuatro muertos y dos heridos graves en un accidente de tráfico en Barcelona
¡Sé el primero en hacerlo!