El océano Antártico absorbe una gran cantidad del CO2 emitido por la industria, las plantas de energía y el transporte, actuando como un freno del cambio climático.
'Algunos resultados recientes sugieren que el océano Antártico se está volviendo menos eficiente en la absorción del CO2 de lo que solía serlo', dijo Steve Rintoul, de la unidad de investigaciones del grupo australiano CSIRO, apoyado por el Gobierno.
'Si se vuelve menos eficaz en esa absorción, tendería a acelerar el cambio climático', sostuvo. 'Nuestras mediciones de cuánto dióxido de carbono se está acumulando en el océano serán una prueba crítica de esta hipótesis', agregó.
Rintoul lidera a un equipo internacional de investigadores a bordo del Aurora Australis que partió el sábado de Hobart, en Tasmania, en el sur de Australia.
Los científicos de Australia, Reino Unido, Francia y Estados Unidos pasarán casi un mes haciendo mediciones del océano Antártico entre la Antártida y Hobart para ver cómo está cambiando el océano y qué podrían significar esos cambios para el clima del mundo.
El océano Antártico también es parte clave del sistema mundial de corrientes oceánicas que cambian la temperatura en todo el planeta, siendo un actor central del clima mundial.
Viajes anteriores liderados por Rintoul han detectado cambios en el océano que podrían significar que el hielo se está derritiendo más rápido en la Antártida.
Las últimas incursiones buscan probar esa teoría y los científicos tomarán una serie de mediciones, entre ellas de salinidad, temperatura, química oceánica como el dióxido de carbono y la concentración de CFC.
VIAJE A LAS PROFUNDIDADES
La nave desplegará un aparato llamado CTD por su siglas en inglés (conductividad, temperatura y profundidad), que será bajado al lecho marino a unos 4,5 kilómetros y que tomará una serie de muestras de agua durante su retorno a la superficie.
Una de las pruebas más importantes será la revisión de la salinidad del agua en el fondo del mar. La llamada agua del fondo antártico ayuda a dar energía a la circulación termohalina de los océanos del mundo.
Esta es un sistema de corrientes que se extiende por los océanos Antártico, Pacífico, Indico y Atlántico que cambia las temperaturas en el planeta.
Rintoul, del Centro de Cooperación e Investigación Antártica de Australia, dice que mediciones anteriores de sus viajes han mostrado que el agua del fondo se está volviendo más fría.
'Si resulta que el agua del fondo se está volviendo fresca porque el hielo de la Antártida se está deshaciendo más rápido, entonces eso tiene implicaciones en el aumento de los niveles del mar y en el comportamiento futuro de las capas de hielo antártico', sostuvo.
Normalmente, el agua en la superficie cerca de la Antártida se vuelve tan salada y fría que se hace lo suficientemente densa como para hundirse hasta el fondo del océano. Lo mismo ocurre en el lejano norte del océano Atlántico cerca de Groenlandia.
El sistema lleva agua cálida hacia el norte del Atlántico, lo que vuelve a Europa más cálida de lo que sería si la circulación no existiera, y también lleva grandes flujos del agua de la superficie desde el trópico del Pacífico al Océano Indico a través del Archipiélago de Indonesia.
Si las corrientes se desaceleran o se detienen, el clima del mundo entraría en un caos.
/Por David Fogarty/ .*.


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