Antonio Anglés, el supuesto asesino de las tres niñas - Miriam, Toñi, y Desirée - se encuentra en rebeldía y no ha sido juzgado por estos crímenes.
La indemnización asciende a 300.506,05 euros para cada progenitor, según medios. Esto implicaría 601.012 euros para cada una de las familias y totaliza unos 1,8 millones de euros, más los intereses correspondientes.
Tras el fallo, la madre de Desirée, Rosa, declaró a la Cadena Ser: 'Me han dado la razón de que Anglés tenía que estar encerrado y estaba por ahí y eran responsables, eso es lo que más valoro'.
'Si no hubiera estado por ahí, a mi hija no le hubiera pasado nada', añadió.
La Audiencia consideró que la concesión del permiso al preso fue inadecuada. Como el mismo se dirige a la resocialización del convicto, el riesgo que asume la sociedad debe ser soportado por el conjunto de los ciudadanos.
Miriam, Toñi y Desirée fueron secuestradas, violadas y asesinadas a finales de 1992. El suceso tuvo en vilo a la sociedad española durante meses.
La Audiencia considera que Anglés, huido de la justicia, fue el autor de los crímenes.


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"
Cuarenta personas fueron detenidas por un presunto atentado en Eurovisión
¡Sé el primero en hacerlo!