Continuamos con nuestra guía de penintencias digitales para esta Semana Santa. Hoy le toca el turno a la avaricia, que no se muestra tan claramente como la lujuria en la red pero que sí tiene algunas expresiones tecnológicas.
El primer ejemplo que surge es el de los remitentes del correo basura, los spammers que castigan a los internautas con mensajes que nadie solicitó y que promocionan productos inútiles. Al lanzar millones de mensajes se aseguran beneficios, pues con que sólo una pequeña porción de los receptores hagan clic en sus enlaces lograrán lo que buscan. Avaricia en perjuicio del bien común.
Penintencia deberían hacer también los creadores de virus que, con el objetivo avaro de obtener el control sobre ordenadores ajenos, crean códigos maliciosos que distribuyen a través del spam.
Afortunadamente no es práctica generalizada, pero según algunas fuentes hasta se han producido casos en los que empresas de seguridad informática han creado alarma para vender soluciones inútiles, para enriquecerse al fin y al cabo. Como también buscan el dinero fácil quienes venden productos a través de sitios de subasta que luego no ofrecen las características que prometen, como en el caso de las memorias falsas. ¿No podría tomarse unas vacaciones toda esta gente?


España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
De Guindos: "El futuro del euro, en España e Italia"
El proyecto de Valdevaqueros "no contempla urbanizar playa"
La voracidad urbanística se come a bocados la costa española
El Madrid gana en Vitoria y lleva la semifinal al quinto partido
Noruega se plantea el estado de emergencia por Justin Bieber
¿Qué disparó la Policía contra los mineros?
Google se acerca a los lugares patrimonio de la humanidad



¡Sé el primero en hacerlo!