En tanto, los bebés de las mujeres que siguen fumando son especialmente gruñones y los expertos creen que las madres que logran abandonar el hábito también se preocupan más por sus hijos en otros aspectos.
El tabaco puede afectar el crecimiento del feto y se ha demostrado que también daña a los niños que son fumadores pasivos de los cigarrillos de su madre.
Pero la doctora Kate Pickett, de la Universidad de York, en el Reino Unido, cree que su equipo ha descubierto algo más. Los expertos realizaron un seguimiento sobre 18.000 bebés británicos nacidos entre el 2000 y el 2002, así como a sus madres, que forman parte de un estudio mayor.
El equipo consultó a las madres sobre el carácter de sus hijos, por ejemplo "si el niño es receptivo o no a las cosas nuevas, si le teme a los extraños, si es alegre o no", explicó Pickett en una entrevista telefónica.
Relaciones más estables
Las mujeres que habían dejado de fumar tenían hijos claramente más tranquilos, señalaron Pickett y sus colegas en Journal of Epidemiology and Community Health.
Según el informe de los investigadores, las mujeres que dejan de fumar durante el embarazo tienen un funcionamiento mejor en general, incluyendo relaciones más estables, más habilidad para utilizar los recursos de la comunidad y circunstancias vitales menos desestabilizadoras y estresantes.El estudio mostró que las mujeres que fumaban mucho tenían los niños más difíciles, con una actitud poco positiva.


España se sumerge en un torbellino de desconfianza
Berlusconi: "Si el BCE no inyecta más dinero en Italia, deberíamos salir del euro"
Dívar comparecerá en el Senado en septiembre tras pedirlo el PSOE
Fernando Alonso muestra en Twitter su nuevo tatuaje
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Un 15% de las parejas en edad fértil en España suele tener problemas de fertilidad
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Dimite un concejal en Nájera tras dar positivo en un control de alcoholemia



¡Sé el primero en hacerlo!