Las clínicas del doctor Carlos Morín utilizaban a señoras de la limpieza como miembros del equipo médico que realizaba las interrupciones voluntarias del embarazo o para la esterilización de las piezas utilizadas durante la operación. Algunos de estos hechos aparecenen el sumario del caso de las clínicas de abortos propiedad del doctor Carlos Morín que instruye el juzgado número 33 de Barcelona por practicar interrupciones de embarazo que podrían estar fuera de la ley.
Las pacientes que se sometieron a abortos supuestamente ilegales en los centros del doctor en Barcelona, donde se practicaban cada semana aproximadamente 30 interrupciones por casos no previstos en la ley, pagaban las operaciones al contado. En sus centros se habían practicado abortos de niñas de "trece años en adelante". Por este caso, la juez ya ha tomado declaración como imputadas a 99 mujeres de las 139 historias clínicas investigadas hasta el momento por la Guardia Civil, quién tiene que analizar todavía 2.641 historiales intervenidos en los centros de Morín.
Tampoco algunos de los doctores que intervenían disponían de títulos de ginecología o de anestesista homologados en España. Durante el proceso de instrucción, algunos testigos han asegurado que uno de los centros disponía de un triturador donde se deshacían de los fetos extraídos.


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