Quaid, de 53 años, afirma que su interpretación del cantante Jerry Lee Lewis en la película Great Balls of Fire (Bolas de Fuego) en 1989 le abrió las puertas del éxito pero también de las drogas debido a la "excesiva atención" que recibía.
"Fui adicto a la cocaína y prácticamente me veía ya muerto. Sólo habría durado cinco años más de haber seguido así. Mi vida estaba completamente fuera de control", explica. Un día decidió ordenar su vida "de forma consecuente" y abandonar Hollywood durante un año, que terminaron siendo dos.
La ayuda de un hijo
"Cuando te alejas tanto tiempo, es muy difícil volver. Entonces llegó la edad. Estaba a principios de los cuarenta y, según lo veo ahora, sufría una profunda depresión. Estaba decepcionado de la vida", manifiesta.
Fue su hijo Jack, fruto de su relación con la también actriz Meg Ryan, quien le dio un nuevo sentido a su vida, le hizo ver que no todo giraba a su alrededor y le generó un "sentimiento más fuerte que el egocentrismo".
"Criarlo fue realmente la única luz al final del túnel", señala el actor, que el año pasado fue padre de gemelos, y que considera que lo más importante en la vida es "la familia y el amor de tus hijos".


Así afecta a los consumidores la prima de riesgo
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
La Supercopa de España se disputará en China a partir de 2013
Defensa suspende las convocatorias de soldados por la crisis
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Lenny Kravitz alza la voz contra el racismo
La Guardia Civil cree que la Junta ocultó "documentación comprometida"



¡Sé el primero en hacerlo!