Siete personas de grupos "antisistema" fueron detenidas este viernes en la capital española, tras una batalla campal entre antifascistas y agentes antidisturbios en la plaza de Tirso de Molina, en el madrileño barrio de Lavapiés.
Los siete arrestados por causar daños en el mobiliario urbano, contenedores, vehículos y cajeros fueron trasladados a la Brigada Provincial de Información, según fuentes de la Jefatura Superior de Policía. Las mismas fuentes precisaron que seis arrestos se produjeron en la calle de Ribera de Curtidores y uno en Argumosa, al tiempo que indicaron que no hubo ningún herido ni entre los manifestantes, ni entre las fuerzas de seguridad.
Para "reventar" una concentración
Alrededor de doscientos radicales de izquierdas, convocados por la Coordinadora Antifascista de Madrid, se enfrentaron a la Policía cuando acudían a "reventar" una concentración convocada por el movimiento ultraderechista Nación y Revolución y Combat España.
Los jóvenes autodenominados "antifascistas" se concentraron en las calles de Mesón de Paredes, La Espada y Jesús y María, próximas a la plaza de Tirso de Molina, donde recordaron al joven Carlos Javier Palomino Muñoz asesinado por un "neonazi", y gritaron contra los "asesinos" y "nazis".
Con banderas españolas
Procedentes de la calle de la Colegiata, los ultraderechistas se concentraron en la plaza de Tirso de Molina, con banderas españolas y otras con el símbolo de Nación y Revolución, y profirieron gritos como "guarros no", antes de dispersarse.
Los jóvenes antifascistas quemaron algunos contenedores con los que montaron barricadas y lanzaron objetos contundentes a la Policía tales como piedras y ladrillos, mientras que los agentes antidisturbios cargaron con gases lacrimógenos, botes de humo y pelotas de goma.
Dispersar a los alborotadores
Las fuerzas de seguridad consiguieron dispersarlos por diversas calles del Rastro, como Duque de Alba y Ribera de Curtidores, donde también quemaron varios contenedores y al menos dos coches, destrozaron una cabina telefónica y provocaron desperfectos en comercios y una sucursal bancaria. Más de 120 agentes antidisturbios con el apoyo de un helicóptero participaron en el operativo policial, además de varias unidades de los Bomberos y del SAMUR.
Para evitar mayores altercados, los agentes desalojaron la plaza, mientras que el grupo de ultraderecha, que había convocado un acto electoral a las 20.30 horas con la autorización de la Delegación de Gobierno en Madrid, se mantuvo en la boca del Metro de Tirso de Molina.
La convocatoria de la Asamblea se produjo después de conocer que sus rivales habían elegido esta mítica plaza madrileña para celebrar un acto electoral, cuando que "ha sido uno de los lugares más importantes de la lucha antifascista".
Los antifascistas consideran que es una "provocación" porque la plaza se encuentra a escasos metros del barrio de Lavapiés, donde hay un alto porcentaje de población inmigrante.
La Plaza de Tirso de Molina es, para los grupos antifascistas, un lugar simbólico, debido a que hace 20 años grupos nazis asaltaron los puestos de difusión de la plaza y, como respuesta, se produjeron una serie de manifestaciones antifascistas, convirtiendo Tirso de Molina en un lugar emblemático para estos grupos.


Así afecta a los consumidores la prima de riesgo
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
La Supercopa de España se disputará en China a partir de 2013
Defensa suspende las convocatorias de soldados por la crisis
Una madre soltera pierde su trabajo tras comunicar que estaba embarazada
Denuncian a la aviación italiana que bombardeó Cataluña en 1938
Lenny Kravitz alza la voz contra el racismo
La Guardia Civil cree que la Junta ocultó "documentación comprometida"



¡Sé el primero en hacerlo!