Pero Ankara dijo que se quedará hasta que el trabajo esté hecho.
'Un tiempo breve es un concepto relativo, podría ser un día o un año', dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto de Turquía, el general Yasar Buyukanit, citado por la CNN turca.
El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, dijo a periodistas en Ankara que había recibido un calendario para la retirada.
'La clave para nosotros es dejar claro cuáles son nuestros intereses, nuestras preocupaciones sobre la situación en Irak', indicó tras reunirse con el ministro de Defensa de Turquía.
Washington teme que una prolongada operación turca socave la estabilidad en la región, particularmente en Irak, aunque respalda la misión de Ankara para aplastar al PKK y a finales del año pasado comenzó a proveer de inteligencia para hacerlo.
'Debería quedar claro que la acción militar sola no pondrá fin a esta amenaza terrorista', agregó Gates, diciendo que Ankara debe tomar medidas políticas y económicas para aislar a los miembros del PKK y ayudar a la gran minoría kurda de Turquía.
El ministro de Defensa de Turquía, Vecdi Gonul, dijo que las tropas, que padecen condiciones climáticas muy frías, se quedarán mientras sea necesario para cumplir su objetivo de poner fin a la amenaza del PKK en la frontera norte de Irak.
Miles de soldados turcos, respaldados por aviones y helicópteros de combate, cruzaron la frontera el 21 de febrero para desplazar a los combatientes del PKK y destruir sus numerosas bases.
Esta es la primera ofensiva importante de Turquía contra el PKK en el norte de Irak en una década.
El ilegalizado PKK fue gradualmente expulsado de Turquía y ha estado usando el remoto norte montañoso de Irak como base principal de su larga campaña armada por la autonomía en el sudeste de Turquía, mayoritariamente kurdo.
Gates también mantuvo conversaciones con Buyukanit, el presidente Abdulah Gul y el primer ministro Tayyip Erdogan.
Ankara culpa al movimiento separatista de la muerte de cerca de 40.000 personas desde que en 1984 inició su lucha armada en el sudeste de Turquía.
Los líderes turcos están bajo renovada presión para hacer frente a los 3.000 miembros del PKK, que utilizan el norte de Irak como base para realizar mortales ataques transfronterizos contra el Ejército turco y civiles.
/Por Kristin Roberts y Zerin Elci/.*.


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