Los empresarios vascos y navarros han denunciado once oleadas de cartas de extorsión de ETA desde principios del año 2007: una en marzo, otra en abril, otra en mayo, otra en junio, dos en julio, otra en agosto, otra en octubre, otra en noviembre, otra en enero de este año y la última este mes de febrero, en la que la banda terrorista exige a los industriales vascos extorsionados cantidades que van de los 70.000 a los 150.000 euros. Fuentes policiales creen que última oleada es amplia y puede haber llegado a más de 100 empresarios.
La remesa más importante es la que se produjo en agosto de 2007, en la que ETA pedía 400.000 euros en cada misiva. Según el presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, la extorsión se amplió entonces a empresarios de Madrid, Burgos y Aragón, y el número total de empresarios que recibieron las amenazas etarras pudo ascender a 2.000.
El tono nada hostil empleado durante el alto el fuego de 2006 en el que ETA hablaba de una "aportación voluntaria" ha desaparecido. Ahora la banda no duda en amenazar a los empresarios, a sus compañías y a sus familias si no pagan.


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