El cara a cara entre el presidente del Gobierno y candidato del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, venía precedido por una gran expectación mediática y resultó en algunos momentos en un intenso intercambio de las acusaciones ya vertidas durante toda la legislatura.
El candidato del PP, fue contundente a la hora de abrir su turno de palabra que daba el pistoletazo de salida al debate, moderado por Manuel Campo Vidal y marcado fundamentalmente por temas del pasado y pocas propuestas para el futuro de cara a las elecciones del 9 de marzo, para las que los sondeos dan una ligera ventaja a los socialistas.
'¿A ustedes qué les parece? ¿Estamos mejor que hace cuatro años? Depende de a quién le hagamos la pregunta', dijo un seguro Rajoy, que a continuación pasó a enumerar como principales problemas de la legislatura socialista la subida de los precios de los alimentos básicos o de las hipotecas, así como la estructura de España y 'los tratos con ETA'.
Por su parte, Zapatero presentó su intervención anunciando que 'los ciudadanos van a poder contrastar esta noche dos proyectos políticos bien diferentes', y pidió el apoyo para un proyecto que afirmó estaba 'en pleno desarrollo' y para el que necesita cuatro años más.
Los golpes no se hicieron esperar, y Rajoy, vestido de gris y con corbata roja, criticó en el primer bloque relativo a la Economía y el Empleo la subida en el precio de artículos de primera necesidad y reprochó al Gobierno no haber tomado ninguna medida para evitarlo: 'Usted no le ha dado cuerda al reloj y el reloj se ha parado', dijo.
En sus réplicas, Zapatero, vestido con traje y corbata azul, hizo referencia a 'cuatro años de crecimiento magnífico' en la situación de desaceleración económica mundial actual, y destacó que la cifra de paro, un 8,5%, es la más baja de toda la democracia.
CONTROLES Y PRESTACIONES
'Hay que poner orden y control en el fenómeno migratorio', aseguró Rajoy en su primera intervención en el bloque sobre políticas sociales, para después pasar a defender su propuesta electoral sobre un contrato para los inmigrantes.
Zapatero, que en varias de sus réplicas rehusó referirse a la inmigración para poner sobre la mesa temas como las becas a estudiantes, la subida de las pensiones, del salario mínimo, y las prestaciones por nacimiento o por alquiler, reprochó al líder popular: 'Ustedes que tanto hablan de la familia, no hicieron nada por apoyarlas'.
Por su parte, Rajoy afirmó: 'Usted no ha hecho nada para la integración de los inmigrantes. No se ha ocupado de lo importante, ha estado en otras cosas, en las Civilizaciones, en la memoria histórica, en lo que no le importa a nadie'.
'Tenemos que tener mucha prudencia con las personas que vienen a trabajar con nosotros. ¿Debemos pedirles un documento a gente que vive y a veces muere por nosotros?, preguntó Zapatero, que reprochó a Rajoy las regularizaciones del Gobierno del PP para las que, dijo, se utilizó 'un bonobús'.
FRIVOLIDAD Y DIVISION
En línea con los cruces de declaraciones anteriores, Rajoy criticó el proceso de negociación con ETA: 'Lo que usted hizo fue una frivolidad que benefició a los terroristas y perjudicó a los demás (...) Este es el fracaso más importante de esta legislatura', aseguró.
'Usted ha mentido, usted ha engañado a todos los españoles, ha negociado políticamente con ETA, ha jugado con la ley, ha cedido ante los terroristas y ha aceptado el chantaje', agregó el candidato del PP.
El presidente del Gobierno volvió a defender su proceso de negociación y acusó al PP de manifestarse contra el Gobierno en pleno proceso de paz.
También reprochó al anterior Ejecutivo del PP sus diferencias respecto a la política exterior con Francia y con América Latina, así como el apoyo a Estados Unidos y Reino Unido para la invasión de Irak en 2003.
'Yo, Merkel y Sarkoy, y usted, Chávez y Castro, ese es el resumen de su política exterior', zanjó Rajoy.
La política autonómica volvió a crear crispación entre ambos candidatos a la presidencia, y mientras que Rajoy acusó a Zapatero de 'dividir a los españoles', el candidato del PSOE dijo que aquellos habían 'sembrado la discordia entre los ciudadanos y principalmente con el Estatuto de Cataluña'.
En su último turno de palabra antes del debate del próximo lunes, Rajoy aseguró que las próximas elecciones 'las gana o las pierde España entera', mientras que Zapatero cerró el cara a cara afirmando: 'No puedo prometer que todas las personas tengan éxito en su vida, pero sí me puedo comprometer a trabajar para que todas las personas tengan las mismas oportunidades para tener éxito'.
/Por Raquel Castillo/


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