Sam Lufti, perteneciente al grupo de amigos íntimos de la cantante estadounidense Britney Spears, recibió este viernes una orden de alejamiento para que se mantenga apartado de la artista y su familia, según documentos jurídicos difundidos por la revista People.
Lufti drogó a Britney, cortó la línea telefónica de su casa y eliminó sus cargadores de los teléfonos móviles. Le controla todo
La orden había sido dictada hace tres semanas por Jamie Spears, padre de la artista, y un abogado, ambos tutores de la intérprete tras su ingreso en la planta de psiquiatría del centro médico UCLA de Los Angeles, pero Lufti evitó recibirla.
La edición digital de la citada revista señala que Lufti no se puede acercar a menos de 228 metros de la artista, sus casas y sus posesiones. A su vez, señala que "Lufti drogó a Britney, cortó la línea telefónica de su casa y eliminó sus cargadores de los teléfonos móviles. Le controla todo".
La orden le fue entregada a Lufti, -considerado por muchos como el culpable de la espiral de caos en la que se encuentra inmersa la artista-, en su apartamento de Los Angeles.


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