La calle Xàtiva lució ayer a las once de la mañana un aspecto inédito. Por unos minutos, recordó la famosa escena de la película Abre los ojos, pero, en realidad, fue por una protesta de los trabajadores delante del Consistorio que obligó a cortarla, con el consiguiente perjuicio para el tráfico. Protestaron unos 600 empleados para pedir un preacuerdo de convenio.
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