La Expo desplegará un equipo de inspectores sanitarios para garantizar las condiciones de los alimentos que se sirvan en Ranillas y evitar posibles intoxicaciones de los visitantes. Un grupo de 15 personas inspeccionará tanto las materias primas que lleguen a los centros logísticos de Ranillas y del Rabal como las comidas que se sirvan dentro del recinto. En total, se controlarán 93 bares, restaurantes y quioscos, así como unas 100 máquinas que dispensarán bebidas y bocadillos.
Expoagua acaba de sacar a concurso este servicio, con un presupuesto de 297.774 euros. Los trabajos se desarrollarán entre el 2 de mayo, cuando los países participantes empezarán a trasladar a Zaragoza sus productos perecederos, hasta el final de la Expo, el 14 de septiembre.
Los inspectores de Ranillas trabajarán en dos turnos, de 9 a 17 y de 17 a 1 horas, aunque la mayoría de los controles se realizarán a las horas de comidas (de 12 a 16 horas) y de cenas (de 20 a 24 h). También atenderán las dudas y solicitudes de los visitantes, que podrán recurrir a ellos para presentar sus reclamaciones.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE ZARAGOZA.


España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
De Guindos: "El futuro del euro, en España e Italia"
El proyecto de Valdevaqueros "no contempla urbanizar playa"
La voracidad urbanística se come a bocados la costa española
El Madrid gana en Vitoria y lleva la semifinal al quinto partido
El número de clientes de Telefónica cae
Noruega se plantea el estado de emergencia por Justin Bieber
¿Qué disparó la Policía contra los mineros?
¡Sé el primero en hacerlo!