Eloy Pérez, José Manuel Domínguez, Javier García y José Crespo son los aventureros que quisieron probar un nuevo reto en el alpinismo y enfrentarse sobre todo a los problemas de altura. Eloy relataba que sufrió grandes dolores de cabeza pero describe como "indescriptible" haber podido coronar la cima del Aconcagua. Y es que reconoce que no es una "montaña técnica es una montaña alta y hay que tener un respeto". Para Javier García el "porteo" también fue duro y aunque la climatología les ha acompañado, han soportado 13 grados bajo cero de temperatura.
Nunca abandonar
"Los últimos doscientos metros parecían dos kilómetros porque dabas un pasito y tenías que parar", contó Javier. Explicaron que a partir de los 5.000 metros cada tres pasos, tenían que parar para respirar y que aunque hay helicópteros de rescate, a esa altura, si algo ocurre, son los propios compañeros quienes deben auxiliarte.
Precisamente es lo que le ocurrió a José Manuel, que tuvo "un problema leve de congelación". Afortunadamente se dio cuenta a tiempo, se pararon. "Gracias a Javier, que me brindó el calor de su cuerpo para reanimar un poco los dedos, porque la verdad es que con los masajes no llegó a más", indica José Manuel, explicando que "fue más el miedo de estar por encima de 6.000 metros, de no tener escapatoria de allí y decir, pues bueno, esto hay que reanimarlo como sea". Un momento de los más críticos junto al ascenso del tramo más difícil, el de ‘La Canaleta´, punto en el que muchos alpinistas cejan en su empeño.
Fue más el miedo de estar por encima de 6.000 metros
Sin embargo, en ningún momento estos aventureros pensaron en abandonar. El reto estaba claro. "Mi mente la tenía ahí y cuando subí arriba lloré de alegría y se lo dediqué a mi mujer", dice Javier con la voz temblorosa por la emoción. "Todos hemos subido con una voluntad férrea que casi da miedo porque ninguno dábamos el brazo a torcer, ninguno nos queríamos dar la vuelta y a mi eso me da miedo", señala José Manuel que advierte que "alguna vez, igual va a pasar algo por la voluntad que llevamos".
Ellos aseguran que ha sido el Aconcagua el que les ha dejado subir y quisieron dejar claro que para los habitantes de la zona es una montaña sagrada y así la han respetado.
Piensan ya en un nuevo proyecto que no quisieron desvelar y agradecieron al empresario olvegueño Emiliano Revilla su apoyo económico y haber depositado su confianza en ellos.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE SORIA


Mubarak, condenado a cadena perpetua en Egipto
Victoria Beckham, última portada de Interview: "Parece que siempre estoy amargada"
Así quedó Dragon al volver de la Estación Espacial Internacional
La Policía interviene centenares de armas de guerra
Bruxismo o morderse las uñas benefician al cerebro
La ONU busca a jóvenes españoles para trabajar en la organización
Los medios aéreos vuelven a Tuéjar para intentar controlar el fuego
España se sumerge en un torbellino de desconfianza
¡Sé el primero en hacerlo!