Syed Parvez Kambakhsh, un joven estudiante universitario de 23 años y periodista del diario "Janan-e-Naw" (Nuevo Mundo), fue condenado este martes a muerte en Afganistán acusado de poseer literatura y propiciar debates "anti-islámicos" con sus compañeros de clase, así como difundir un texto que cuestiona el trato que el Islam da a la mujer.
La condena contra Parvez, que podrá recurrir la sentencia ante tres tribunales de apelación, ha desatado una ola de solidaridad entre las asociaciones de periodistas afganas e internacionales, que han denunciado que el proceso tuvo lugar a puerta cerrada y sin asistencia de un abogado defensor.
Es un ataque a la libertad de prensa
"Es sorprendente y terrible que un tribunal pueda dictar una sentencia contra un periodista en un proceso donde no se ha permitido la intervención de un abogado", denunció en un comunicado el secretario general de la Federación Internacional de Periodistas, Aidan White.
La organización interpretó lo ocurrido como "un ataque a la libertad de prensa" y explicó que ha escrito al presidente afgano una carta en la que le pide "que intervenga para poner fin a esta injusticia".




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