'Esta gente tenía hambre de libertad, hambre de comida, hambre de todo', dijo una tendera egipcia que dijo llamarse Hamida mientras los estantes se vaciaban rápidamente por palestinos pagando con libras egipcias y shekels israelíes.
Los habitantes de Rafá, una localidad dividida situada en la frontera, dijeron que los milicianos colocaron explosivos que demolieron la oxidad valla metálica de seis metros de alto y 200 de largo que estableció Israel en 2004, un año antes de sacar a sus tropas y a los colonos judíos del territorio.
Al caer la noche, numerosos palestinos, incluyendo familias enteras, seguían entrando en la zona egipcia. Las autoridades locales estimaron que al menos 200.000 personas aprovecharon una oportunidad poco habitual para dejar de la que llaman cárcel de Gaza.
Empujando un carrito, Mohammed Saeed dijo: 'He comprado todo lo que necesito para la casa para dos meses. He comprado comida, cigarrillos e incluso diesel para mi coche'.
Israel reforzó el cierre de la frontera la semana pasada, interrumpiendo las entregas de combustible a la principal central eléctrica y cortando el suministro a las gasolineras, así como la ayuda humanitaria, incluyendo alimentos.
La caída de la valla de Rafá supone un nuevo agujero en los esfuerzos israelíes de mantener la presión para intentar acabar con el lanzamiento de cohetes desde el territorio controlado por el movimiento islamista de Hamás, debilitado ya por las protestas internacionales.
Su principal aliado, Estados Unidos, se apresuró a defenderle.
'Los palestinos que viven en Gaza viven en el caos por Hamás, y la culpa es suya totalmente', dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino. 'Son las acciones de Hamás de lanzar más de 150 cohetes al día en su territorio las que (...) llevó a Israel a aplicar el bloqueo'.
El puesto fronterizo de Rafá ha permanecido cerrado casi todo el tiempo desde que las fuerzas de Hamás derrotaran a las del presidente palestino, Mahmud Abas, el pasado mes de junio.
La situación también es delicada para las relaciones entre Egipto e Israel. El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, evitó una crítica abierta. Reproches anteriores a la no interceptación por parte de las autoridades egipcias del contrabando de armas para los palestinos han provocado respuestas airadas de El Cairo.
El presidente Hosni Mubarak dijo que ordenó a las fuerzas del orden que permitieran a los palestinos entrar para comprar comida y que podrían volver a Gaza 'siempre que no lleven armas'.
/Por Nidal al Mughrabi/


No me culpes por superar un cáncer
Ramos, sobre la Supercopa: "Prefiero que las aficiones disfruten sin desplazarse lejos"
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
Comprar una isla: algunas cuestan mucho menos que un piso en España
Rajoy condiciona subir el IVA a la evolución de la crisis
6.000 euros de indemnización tras caerse de una camilla
Larga vida a las redes sociales más allá de Facebook
Cheste multará con 60 euros a quienes rebusquen en las basuras
¡Sé el primero en hacerlo!