La decisión del lunes del Ministerio de Defensa de Ehud Barak permitirá a la Unión Europea reanudar las entregas de combustible industrial a la principal central eléctrica del territorio controlado por el movimiento islamista de Hamás, que el domingo cerró las dos turbinas que aún funcionaban, sumiendo a Gaza en la oscuridad.
La Comisión Europea había instado a Israel a que reanude los suministros de combustible y abriese los cruces fronterizos, agregando que lo que calificó de 'castigo colectivo' empeoraría la situación y que no ayudaría a evitar ataques.
El ministerio dijo que también permitirá la entrada de combustible diesel para generadores, así como de gas para cocinar. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores manifestó que las restricciones sobre el combustible para vehículos siguen en vigor.
Esta decisión sigue a las advertencias de agencias internacionales de que los hospitales de Gaza se quedarían sin medicamentos y combustible para los generadores en pocos días a no ser que Israel cediese en el bloqueo de la frontera que impuso para detener los ataques con cohetes palestinos.
Los residentes del territorio controlado por Hamás amanecieron con las calles prácticamente sin tráfico, los comercios cerrados y poco abastecimiento de combustible debido a las restricciones israelíes y a que la principal planta de energía de Gaza está cerrada desde el domingo.
Responsables palestinos han advertido que la paralización puede perjudicar los esfuerzos impulsados por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz con Israel este año.
'No hay combustible, lo que significa que no hay trabajo', dijo Abu Mahmoud, un pescador. 'Hemos tenido malas épocas antes, pero nunca peores que estos días', agregó.
El bloqueo israelí de la Franja de Gaza, donde viven alrededor de 1,5 millones de personas, también frenó los envíos de ayuda de la ONU, que incluyen comida y otras provisiones humanitarias.
Israel dijo que el bloqueo terminaría si los militantes detenían el lanzamiento de cohetes.
'No hay una crisis humanitaria. No es correcto. Ciertamente, Israel hará todo para evitar una crisis humanitaria', dijo Amos Gilad, funcionario de alto rango del Ministerio de Defensa israelí, acusando a los palestinos de hacer una campaña de propaganda.
'Si no se detiene el lanzamiento de (cohetes) Qassam, Israel mantendrá su presión sobre Gaza', dijo el vicepremier israelí, Haim Ramon, a la Radio del Ejército. 'Es ilógico que un país que es atacado con cohetes provea a su atacante con electricidad, combustible y agua', agregó.
/Por Nidal al-Mughrabi/


Desahucios: cada día, hay en España 159 desalojos
Ramos, sobre la Supercopa: "Prefiero que las aficiones disfruten sin desplazarse lejos"
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
Comprar una isla: algunas cuestan mucho menos que un piso en España
Rajoy condiciona subir el IVA a la evolución de la crisis
6.000 euros de indemnización tras caerse de una camilla
Larga vida a las redes sociales más allá de Facebook
Gibraltar refuerza su seguridad en la frontera con una segunda valla
¡Sé el primero en hacerlo!