En los entrenamientos de hoy, los primeros de Fernando Alonso tras su vuelta a Renault, se ha visto al asturiano muy sonriente. Contento tras dejar atrás las polémicas que le rodearon dsurante su año en McLaren (el espionaje a Ferrari, su relación con su compañero Hamilton...), Alonso se enfrenta a una nueva temporada lleno de ilusiones.
Uno de los elementos que más miradas han atrapado esta mañana ha sido su casco. En él, además de recuperar la bandera de España que le ha acompañado en todos los Mundiales que ha disputado, salvo en el del año pasado porque McLaren no quería que llevara ningún símbolo nacional, lucía dos ases.
Esas cartas en su nuca pueden interpretarse de varias maneras. Una, que simbolizan los dos títulos que el asturiano tiene en su haber. Otra, viendo los palos que ha elegido (corazones y trébol), que en cada carrera le acompañan el amor de su mujer, Raquel del Rosario, y la suerte...
Una suerte que le falló el pasado año y esperamos recupere este, a los mandos de la escudería con la que consiguió los mundiales de 2005 y 2006.




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