'Esto ahora es una dictadura', gritó el manifestante Julius Akech, en el último incidente en una semana de violencia tribal y política en la que han muerto más de 300 kenianos.
El líder de la oposición, Raila Odinga, ha prometido desafiar a la policía y seguir adelante con la manifestación contra la disputada reelección del presidente Mwai Kibaki en Kenia, la mayor economía del este de África y un aliado clave de Occidente en su lucha contra Al Qaeda.
Miles de personas acudieron desde el barrio marginal Kibera y otros suburbios desde el amanecer hacia el Parque Uhuru de Nairobi, o Parque Libertad en swahili, para la multitudinaria concentración que el Gobierno de Kibaki ha prohibido.
Cuando se toparon con la policía antidisturbios, algunos manifestantes - con bufandas blancas, ondeando hojas y cantando el himno nacional - se sentaron en las carreteras, bloqueando el tráfico.
La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua. También disparó al aire mientras, en un caso, la multitud se arrodilló, gritando 'Matadnos a todos'.
Ambas partes se han acusado mutuamente de genocidio en una semana de violencia que ha conmocionado a líderes mundiales e impedido suministros de combustible y otros bienes a una franja del centro de África.
Desde el ámbito internacional se han hecho llamamientos a favor de la reconciliación en un país que se había convertido en un ejemplo de democracia y mediación en África, en lugar de en un punto problemático.
Calificando a Kibaki de 'ladrón' que había llevado a cabo un 'golpe civil', Odinga dijo a los periodistas que aceptaría sin embargo mediación internacional y propuso establecer un gobierno interino para preparar una repetición de las elecciones.
'No debería durar más de tres meses', declaró.
'La gente no aceptará sentada esta manipulación de los votos por parte del Gobierno'.
En zonas rurales, los disturbios han provocado grandes tensiones étnicas. En una zona donde 30 miembros de la tribu Kikuyu de Kibaki murieron en una iglesia incendiada por una turba, jóvenes con machetes organizaban controles de carretera e iban en busca de enemigos.
/Por Nicolo Gnecchi y Andrew Cawthorne/


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