Es una orden del Ministerio de Educación, trasladada en noviembre a todos los colegios de Euskadi por medio de una circular. El cambio debe incorporarse este mismo curso, así que las próximas notas que los niños lleven a casa ya traerán las nuevas calificaciones. Eso sí, puede haber algún centro que tarde más en adaptarse y no haga el cambio hasta bien entrada la primavera.
Entre los niños que estudian en euskera, la nueva escala de notas pasará a gutxi (insuficiente), nahiko (suficiente), ongi (bien), oso ongi (notable) y bikain (sobresaliente). Así, queda atrás el aurrera egokia (‘progresa adecuadamente’) y el hobetu behar (‘necesita mejorar’).
Educación pretende de este modo inculcar la cultura del esfuerzo y animar a los niños a que mejoren su rendimiento. «El ‘progresa adecuadamente’ era algo impreciso.
Se le aplicaba al alumno que sacaba un 10 y al que sacaba un 5», explica una profesora de un centro bilbaíno. Al final, los colegios solían optar por añadir una flecha ascendente o descendente al ‘progresa adecuadamente’ para detallar el nivel del niño.
Concretamente, el Ministerio obliga a que los libros escolares (documentos que recopilan las calificaciones al final del ciclo educativo) incorporen la escala insuficiente/sobresaliente. Por eso, pide a los centros que usen esta nomenclatura en los boletines que los niños reciben cada evaluación.
¿Qué fórmula es mejor?
Las calificaciones que van del insuficiente al sobresaliente animan a esforzarse más, pero desalientan a los alumnos más retrasados. La fórmula ‘progresa adecuadamente’ aúpa a los escolares con peor rendimiento, pero desmotiva a los aventajados.
Son dos opciones pedagógicas con sus pros y su contras. En cualquier caso, a partir de Secundaria (14 años) las notas son las de toda la vida (suficiente, notable...). Con todo, esto no quita para que cada profesor pueda puntuar los exámenes como crea conveniente. Así que sigue permitido evaluar un control con una nota del 0 al 10.




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